Veinticinco años haciendo música electrónica alternativa desde Lima sin bajar la guardia es, en sí mismo, una señal sobre cómo José Gallo entiende su trabajo. Theremyn_4 nunca fue un proyecto de coyuntura. Nunca persiguió una tendencia ni ajustó su sonido al momento. Diez álbumes después, esa distancia con lo inmediato se escucha en cada decisión de producción.

"El Artista" lleva esa lógica hasta sus consecuencias. La pieza tarda en abrirse, construye tensión sin apuro, y cuando los saxos entran sobre esa base de pianos Madchester y batería sincopada, la espera tiene sentido. Gallo mezcla electrónica de los 90, big beat, jazz y rock progresivo con la seguridad de alguien que sabe exactamente qué quiere decir y cuánto tiempo necesita para decirlo. La referencia a Bill Bruford y Neil Peart en la batería no es casual, son músicos que también entendieron que la complejidad técnica solo vale cuando está al servicio de algo más grande.

El nuevo álbum sale en junio y plantea un concepto que requiere esa misma paciencia para desplegarse, una galería de arquetipos humanos, figuras universales retratadas en música. "El Escapista" fue el primero. "El Artista" es el segundo. El disco completo revelará cuántos arquetipos más tiene Gallo en mente, y cuáles eligió dejar afuera.

Theremyn_4 lleva dos décadas y media demostrando que la prisa es el peor enemigo de la música que vale la pena. "El Artista" es la prueba más reciente de eso.