'Pinball', el nuevo disco colaborativo de los músicos nacionales Andrew de Chair Baker, Francisco Haya de la Torre, Teté Leguía y Ken Ychicawa propone una lectura sensorial del territorio peruano mediante la abstracción. En este material, el saxofón, el piano, el bajo y la batería actúan como traductores de una realidad geográfica cruda que escapa a la representación folclórica tradicional. Bajo el respaldo de A Tutiplén Records, este cuarteto de instrumentistas peruanos entrega una obra donde la técnica se transforma en una herramienta de exploración climática. El sonido permite trazar un mapa de sensaciones que establecen una comunicación directa con el espacio y la energía del entorno.

La grabación captura la densidad de la neblina costera y la fuerza destructiva de un huaico, transformando el ruido en una experiencia táctil que se percibe en cada pista. Francisco Haya de la Torre emplea la electrónica para generar capas de incertidumbre que envuelven las intervenciones de Baker, Leguía e Ychicawa, logrando que el disco respire con la misma irregularidad que el suelo local. Los detalles técnicos de la sesión priorizan la aspereza de las texturas, permitiendo que la geografía invisible del país cobre forma mediante la colisión de frecuencias. La pieza avanza como un organismo vivo que reacciona ante la humedad y la tensión de un paisaje en constante movimiento.

Al integrar este trabajo a su catálogo, A Tutiplén Records refuerza la idea de que la vanguardia nacional posee una raíz profundamente anclada a su contexto. La propuesta de Baker, Haya de la Torre, Leguía e Ychicawa evita las estructuras predecibles para sumergirse en una narrativa de riesgo donde cada golpe de batería o distorsión del bajo responde a un impulso orgánico. Esta entrega permite entender la música improvisada como un ejercicio de observación donde los músicos peruanos abandonan sus zonas de confort para registrar el estruendo y la calma de la geografía local. La amalgama de sus talentos produce un registro que se percibe como una materia física y cambiante.

La honestidad con la que se aborda la identidad nacional desde la experimentación pura otorga a este lanzamiento un peso fundamental. Los cuatro intérpretes logran que la audiencia perciba la naturaleza del territorio sin necesidad de palabras o melodías convencionales. El disco queda como un testimonio del vigor creativo que atraviesa la escena limeña y la madurez técnica de sus protagonistas para documentar estados liminales. Esta obra invita a una escucha atenta donde la geografía deja de ser un concepto externo para instalarse en la memoria mediante el placer de lo inesperado y la fuerza de un sonido que nace del territorio mismo.

Escúchalo aquí: