Desde una mirada que observa la niñez a través del tiempo, el video construye un relato sostenido en la memoria y la evocación. Las imágenes remiten a recuerdos tratados con cercanía, proponiendo una relación serena con el pasado y resaltando una sensación de familiaridad que atraviesa toda la pieza.
En el plano emocional, el videoclip se apoya en sentimientos como la melancolía, la alegría y la ternura. Esta combinación se mantiene de forma constante, permitiendo que el relato avance con suavidad y que el vínculo con quien lo observa se genere desde la empatía y la contemplación.
A nivel musical, “San Tadeo” se inscribe dentro del indie rock, el rock alternativo y el dream pop con influencias del shoegaze. La canción se construye mediante texturas formadas principalmente por capas de guitarra y efectos aplicados sobre ellas, tomando referencias de canciones de Suki Waterhouse, Mitski y The Cranberries.
Por último, el proceso de creación del tema y del videoclip da cuenta de un trabajo colaborativo desarrollado entre Perú y México. La producción musical estuvo a cargo de José Gonzales “El Alcalde”, con coproducción y mezcla de Roberto Sulca “Rob”, mastering de Diego Monge “Monch”, composición de Lorena Castañeda “Melastre” y arreglos de Piero Frisancho “Pepo”, mientras que el audiovisual, grabado en Lima, reunió a un equipo amplio que consolidó una propuesta coherente y cuidada. Visita las redes sociales de El ruido de mi cuarto: Instagram, YouTube y Spotify.
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